viernes, 25 de junio de 2010

- Pepito: Traspasando Fronteras -

Una vez más, desde aquí, dando el reporte de Pepito.
El buen joven decidió comunicarse nuevamente conmigo; parece que últimamente sus dilemas superan su línea fronteriza.
Al comienzo me costó horrores comprenderlo, pero poco a poco fui entrando en su realidad —y cuando digo su realidad no hago referencia a si Pepito tiene o no tiene un estadío constante de locura, sino a que soy una de esas personas que cree que existe: su propia realidad, la realidad del otro y LA realidad.
Pepito está cansado. Pepito no aguanta más.
¡Ay, Pepito! Si pudieras entender que la vida no es color de rosas.
¡Ay Pepito, Pepito! ¿No podría ser la vida mucho más simple si en vez de preguntarte todo acerca de... todo, pudieras experimentarla a gusto? ¡Pero no! Siempre dándole vueltas al asunto... Siempre intentando cuestionar sin cesar.
Como un amigo dice: Me bato a duelo con quien diga que voy bien porque hay rachas en esta vida... Quizá podrías tener en cuenta eso mismo, para enterarte por fin, de que la vida está llena de circunstancias alegres, pero en ella predominan las tristes, ¡y no hay más que hablar, porque es ley! Deberías ir haciéndote a la idea... Sin ir más lejos, ¿no nos percatamos acaso de nuestros momentos felices, gracias a haber pasado también por los dolorosos?
Es así Pepito... No hay una única solución a las adversidades que la vida nos presenta, pero podés encontrar la que menos te perjudique, aunque considero yo, que lo tuyo no es un problema... Simplemente si el amor golpea la puerta, ¿por qué no abrirle y vivir?

MUIÑO, Carolina.

sábado, 19 de junio de 2010

- ¡Gracias Por Tanta Alegría! -


         Será tu voz que me derrite el alma 
                                            y no puedo escuchar...

viernes, 18 de junio de 2010

- Pepito: Un Giro De 360º -

Se viene el estallido y Pepito ya no sabe cómo proceder. Calmar las aguas a esta altura del partido, resulta un acto tardío.
La vida le dio sorpresas, pero no de aquellas alegres, sino de esas inesperadas y terribles; ensordecedoras. Inmóvil y aturdido espera, pero sabido es que el que espera desespera y la paciencia no fue, no es y nunca será sinónimo de eternidad.
¿Qué consejo se le puede dar a una persona con tal grado de descontrol sobre sí misma? Claramente las advertencias perdieron su oportunidad, porque en el momento de prevenir, nadie se dio por aludido. Todos se dejaron estar.
¿Acaso no dice el dicho: 'Mejor prevenir que curar'? ¿Qué pasó con su entorno que no logró denotar lo bueno de lo malo... lo negro de lo blanco? Sin embargo, cuando una situación te paraliza es porque no hubo posibilidad de verla venir. Quizá es porque también existen matices grises, ¿no?
Su vida ya no es la misma. Algo cambió radicalmente en su forma de sentir... de actuar... de pensar... La pregunta del millón es, ¿para bien o para mal? Sólo el tiempo lo dirá; y aunque no sepamos ser amigos del tiempo, debemos saber aguardar. Se supone que su esencia continúa intacta, porque aún así cambien sus actitudes, ¿no es factible que en el fondo continúa siendo quien siempre fue?
En tanto y cuanto Pepito no vuelva a contactarse conmigo, no tendré más novedades al respecto. Hasta entonces, como dice un amigo, 'veremos, veremos... después lo sabremos'.

MUIÑO, Carolina.