miércoles, 28 de julio de 2010

- Narrador Vs. Protagonista -

Sos quien le da vida a mi personaje. Sos el que me hace respirar. Sos aquel que me deslumbra y por quien me atormento. Sos el escritor de mi cuento protagónico. Sos quien arma la historia, quien la compone; sos quien genera introducción, nudo y... ¿Desenlace?
Sos quien nunca encuentra el final más apropiado, y no hablo de un final que implique un adiós, sino que podríamos contar una historia mucho mejor, pero te falta aprender a concluír con un efecto posterior a toda causa que fuiste capaz de generar.
Gracias a vos, cumplo dos roles en esta narración: tu villana y heroína.
¿Amor o masoquismo?

MUIÑO, María Carolina.

- Hoy Quiero -

Sé que está en uno el dejar de sufrir para lograr sonreír. Sé que mi alegría no debería depender de los demás, aunque obviamente hay factores externos que influyen en la misma. Sé que para que alguien me valore, primero debo valorarme yo misma. Sé que es indispensable conformarse con los pequeños momentos de regocijo que nos da la vida, para poder alcanzar un ápice de felicidad. Sé todo esto y mucho más, pero pese a saberlo, hoy quiero por un instante todo lo contrario.
Hoy quiero conocer gente nueva; quiero enamorarme, y que sea recíproco. Quiero desvivirme por mi carrera, pero también quiero desvivirme por alguien que me dé ganas de llegar a mi meta; quiero sentirme viva, pero que sea gracias a la energía que otro logra transmitirme; quiero influír sobre alguien y que ese alguien influya sobre mí. Quiero sentirme completa, ¿porque acaso una persona no se siente completa gracias al amor? Hoy, por primera vez, quiero dejar de lado toda la filosofía barata habida y por haber; quiero que la vida sea más simple: respirar, contemplar a otro ser y ser feliz. Quiero entender a otra persona de la misma manera en que esa persona me entienda a mí. Quiero compartir una mirada que valga más que mil palabras y que en consecuencia, nazca una sonrisa única e inolvidable. Quiero un abrazo, un beso, un te quiero; quiero honestidad. No pido algo sin fallas, porque la perfección se logra gracias a las imperfecciones que se presentan día tras día; sólo pido amar y ser amada.
¿Puede ser eso 
                        tan malo?

MUIÑO, María Carolina.