martes, 21 de septiembre de 2010

- Pepito: Relato De Una Experiencia -

Allí me encontraba yo, sentado, aferrado a un objetivo.
Todo era completamente nuevo para mí. Mis manos sudaban e intentaba disimular mi nerviosismo, aunque cada uno de los intentos era en vano.
Siempre hay una primera vez para todo —Me recordé.
De nada servía hablarme a mí mismo; más bien creo que ya me perjudicaba, porque no podía concentrarme en las preguntas que me hacían. Aún así las respondía, ¡claro! Era lo único que importaba. Había que seguir... Había que perseverar. Si algo había aprendido de la vida, era precisamente eso.
Era plenamente conciente de las preguntas que me harían, y sabía cómo responderlas para dar una buena impresión.
Sé que pese a estar completamente tenso, no perdía la cordialidad, y eso me hacía sumar puntos.
No esperaba lo que se avecinaba. A decir verdad, sabía que el momento llegaría. Lo que no esperaba era mi reacción... Sorpresa, sorpresa...
—¿Cómo te imaginás de acá a cinco años?
Mi respuesta armada era simple: "Me veo trabajando de esto, habiendo evolucionado, madurado. Habiendo aprendido lo necesario para destacarme. Me veo avocado al trabajo y a seguir incorporando nuevos conocimientos. Me veo habiendo ganado experiencia, eficiencia y eficacia".
¡Sí señor! ¡Definitivamente yo era bueno para las palabras!
Sin embargo, las cosas no salieron como yo esperaba...
Durante un segundo me di el beneficio de la duda. Un segundo de flashes, un segundo de imágenes de un pasado afectando mi presente, y de un presente definiendo mi futuro.
¿Era eso lo que yo realmente quería? Mejor dicho, ¿qué era lo que quería? ¿Estaba cumpliendo mi sueño...
O estaba cumpliendo el sueño de alguien más?
Yo siempre había tenido una meta clara y concisa, y siempre la había expresado, tanto para mis adentros como para el exterior. ¿Era ésta?... 
¡Claro que no!
¿Por qué tenía que cuestionarme esto ahora? ¿Por qué no antes?
¿Por qué nunca estamos conformes con nuestros tiempos? ¿Por qué queremos todo antes o todo después? ¿Por qué nos cuesta tanto hacernos a la idea de que las cosas pasan en el momento indicado?
¿Será cierta la frase: 'Tu vida puede cambiar en menos de un segundo'?
¿Qué respuesta me hubiera gustado dar en ese momento?
Mi respuesta, siguiendo mi ideal, hubiera sido completamente distinta: "Quiero ser feliz. Quiero formar una familia. Quiero dedicarme a lo que me gusta. ¡Claro que es complicado! Muy posiblemente no vaya a lograrlo..." Ahí es donde todos mis sueños se vienen abajo; en el 'me gustaría que fuera, pero no puede ser'. Parece que esa es una costumbre a la que controversialmente, no logro acostumbrarme.
¿Se puede vivir de un ideal? ¿Se puede convivir con un sueño frustrado? 
Si sólo pudieras y tuvieras que elegir una de las dos opciones, ¿cuál de ellas sería?
La pregunta esa, tan sencilla, tan mediocre... Aquella pregunta de una típica sesión de una hora con la psicóloga, me había dado un trompazo... Un golpe duro.
Si he de decir la verdad aún resuena en mi mente... 
"¿Cómo te imaginás de acá a cinco años?"
Bueno, no lo sé, pero espero en algún momento, poder descifrarlo.

Esto ha sido todo por hoy. Les dejo mis saludos a través de este medio cibernauta mediante el cual Carolina me ha permitido expresarme directamente con ustedes, y a quién guste, le propongo brindarme su ayuda.
Adiós, por el momento.
Pepito.

lunes, 13 de septiembre de 2010

- Glosario: Vacío -

¿Qué es el vacío? ¿Qué nos hace sentir un vacío?
Un objeto puede encontrarse vacío; un paquete, una caja, un envase, un cajón... Lo que fuere. Una persona, ¿cómo puede estar vacía? ¡Claro que estamos hablando de un vacío sentimental y no físico! Entonces, ¿cuándo puede sentirse vacío el ser humano?
¿Qué genera un vacío? ¿Una palabra? ¿Una mirada? ¿Un momento? ¿Una discusión? ¿Un recuerdo? ¿La alegría misma es capaz de generarnos un vacío?
¿El vacío es duradero o sólo es un momento efímero? ¿El vacío es instantáneo o se produce lentamente, prolongando la tristeza?
¿El vacío es la ausencia de lo indispensable? ¿De lo necesario? Entonces... ¿Es la presencia de todo lo innecesario?
¿Vacío es sinónimo de frívolo? Una persona vacía, es consciente de la falta de algo esencial que sería capaz de producir un antes y un después en su vida. Incluso, de tener la habilidad de percatarse de la existencia del vacío, podría encontrar un estado constante de armonía. Una persona frívola, ¿acaso no se destaca por basarse en lo insustancial? ¿Cómo dos palabras tan contrastantes pueden tener un mismo significado en algún punto?
Vacío es ser falto de contenido. Vacío es ser carente de lo más preciado. Vacío es intangible y tangible al mismo tiempo. Vacío es hueco. Vacío es dolor. Vacío es agonía. Vacío es frialdad, es soledad. Vacío es abismo; un eco constante en que nuestra conciencia jamás se agota. ¿Vacío es reflexión? ¿Vacío es madurez? ¿Vacío es crecimiento? ¿En qué concluye el vacío?
¿Vacío es agujero negro... 
                                 O es una luz tenue en medio de la oscuridad?
¿Qué es el vacío?

MUIÑO, Carolina.

jueves, 9 de septiembre de 2010

- Euforia -

Hacía tiempo que no me sentía de esta forma, inundada de adrenalina, una desesperación imparable.
Sorprendentemente, me siento llena, completa.
Supongo que no puede haber nada mejor, o sí; sin darnos cuenta, el ser humano, aunque creamos que sí, no es conformista y nunca nada le basta. Sin embargo, mi sonrisa perdura y parece ser eterna, como si mi mundo girase en torno sólo a una persona. Como si hoy sólo quisiese a esa persona.
Por extraño que parezca, siento que mi cuerpo no alcanza para la inmensa alegría que estoy sintiendo.
Con el sólo hecho de considerar que ocupa mi mente, que simplemente suspiro y ni mis inspiraciones y espiraciones consiguen llenar mis pulmones de aire. Me siento feliz. ¡Qué contradictorio! ¡Tal vez un respirador me viniera lo suficientemente bien ahora!
Un cosquilleo constante y todo parece estar en su lugar, todo parece encajar, como las piezas de un rompecabezas, sólo que éste es mucho más complejo y posee más de cinco mil piezas de tres milímetros cada una. ¡Cómo para no sentirme así! ¡Lo pude armar! Con obstáculos en el medio, claro, pero ¡lo logré!
Situarme en la cornisa para extender mis brazos, sentir el aire fresco y gritar de emoción tampoco parece ser suficiente en este estadío de mi vida.
Sin importar qué pueda suceder de ahora en adelante, volví a tener esa sensación, ínfima pero real; esa sensación que me demuestra que nada es en vano y que me hace percatarme de que estoy viva y de que cualquier golpe ahora puede doler,
e incluso hacerme sangrar...
MUIÑO, Carolina.

- Dichos A La Deriva (JUICIO Y PERJUICIO) -

Dicen que del dicho al hecho, hay un largo trecho.
¿Dicen?
Con el tiempo, a través de mis experiencias que me ayudaron a crecer, pude darme cuenta de que esto es verdadero.
Aún no me gusta creer que es así. Me gusta soñar con que lo que se dice, es lo que debe ser considerado, pero eso es engañarme a mí misma.
Suelo ser una persona de ilusión fácil. Suelo confiar y creer en las personas rápidamente; incluso en mí misma, y eso puede ser más peligroso que confiar en los demás. Un arma de doble filo.
Creer en alguien que nos desilusiona por decir algo que es imposible de cumplir, dependiendo de cuán grave sea el asunto, nos obliga a alejarnos, o al menos, a por algún tiempo desconfiar, actuar con temor, manejarnos con inseguridad.
Al creer en nosotros mismos y desilusionarnos, ¿cómo nos alejamos? Nosotros fuimos los que nos herimos. 
¿Cómo volvemos a creer en nuestro juicio y perjuicio?

MUIÑO, Carolina.